Potaje de seitán y garbanzos… y algunas reflexiones

29 Mar

Como cuento en esta sección del blog, adopté una dieta vegetariana porque fui descubriendo poco a poco lo que hay detrás de la industria de la carne. Las razones que me llevaron a hacerme vegetariana y más tarde vegana fueron, pues, éticas y motivadas por el rechazo al maltrato a cualquier animal. El aceptar que todos los animales tenemos el derecho a vivir nuestra propia vida sin que nadie nos la arrebate sigue siendo hoy uno de los pilares de mi modo de vida vegano.

Desde que me hice vegana hace poco más de dos meses, he añadido otro motivo muy importante por el que quiero seguir una dieta vegana. Esa razón es la salud. Me he ido informando sobre las repercusiones que el consumo de productos de origen animal tiene en nuestro organismo (en la sección Documentación podéis encontrar links sobre esos temas). Sigo blogs sobre nutrición (veganos y no veganos), leo todo lo que puedo sobre temas de alimentación… y, sobre todo, estoy aprendiendo a escuchar a mi cuerpo.

Es increíble lo poco educados que estamos para escuchar lo que nuestro cuerpo nos dice, para entender sus necesidades. En las escuelas nadie nos enseñó los fundamentos de una dieta equilibrada o el origen de los alimentos que consumimos. La cafetería de mi instituto, de hecho, era el lugar más anti-alimentación que os podáis imaginar: los bocadillos estrella eran los de bacon, lomo y patatas fritas; el mostrador rebosaba donuts y bollería industrial; había un estante con los más variados gusanitos y chucherías… Para mí un buen centro educativo es el que educa en todos los sentidos, no sólo el que enseña matemáticas y lengua: en sus cafeterías y comedores también se puede promover una “cultura de lo sano”.

Por suerte, crecí en una familia en la que la bollería industrial nunca entraba en el carro de la compra y en la que la coca-cola era sólo cosa del aperitivo del domingo. El haber tenido siempre una dieta equilibrada y sana me ha ayudado a reconocer cuándo unos hábitos alimentarios son adecuados y cuándo no. Siempre me he sorprendido al conocer familias que al comer beben refrescos con gas en vez de agua y que sustituyen la fruta del postre por unas natillas industriales. Cuando era pequeña observaba todo esto con cierta envidia, porque en mi casa no se podía hacer; sin embargo, ahora que soy adulta veo como algo positivo la educación alimentaria que me han dado y la agradezco.

Normalmente las personas ingerimos los alimentos sin agradecer el que tengamos acceso a ellos, sin pensar en sus propiedades nutricionales y sin observar qué efectos causan en nuestro organismo durante la digestión y tras ella. Ahora soy mucho más consciente de cómo afecta cada alimento a mi cuerpo, consumo frutas, verduras y legumbres de la forma más variada posible e incluyo ingredientes nuevos siempre que puedo. Ahora sé lo que es un desayuno sano y completo y soy consciente de que ayuda a mi cuerpo a estar mejor durante el día; también reconozco cuándo mi estómago me pide una cena frugal o una pieza de fruta entre horas, y se lo concedo. Ya no sigo una dieta sana sólo porque lo recomienden los médicos, sino porque mi cuerpo me lo pide: ésa es la gran diferencia. Como me dijo una amiga mía, la vida sana vicia. Tiene toda la razón: si empiezas a atender a las señales que te envía tu cuerpo, comenzarás naturalmente a alimentarte de forma más sana y equilibrada. Si sales a hacer ejercicio con el objetivo de mantenerte sano y ágil (y no con la meta principal de perder peso o sentirte mejor con un físico que rechazas), verás como pronto el ejercicio deja de convertirse en una obligación para ser algo que necesitas hacer porque tu cuerpo rebosa de energía que tienes que soltar por alguna parte.

Al hacerme vegetariana y, sobre todo, al hacerme vegana, me vi “obligada” a buscar artículos, foros y blogs en los que me explicaran cómo llevar una dieta equilibrada basada totalmente en vegetales. Ese acercamiento a la ciencia de la nutrición me ha hecho descubrir un mundo absolutamente nuevo y apasionante, tanto que el año que viene voy a matricularme en la carrera de Nutrición y Dietética (siempre que todo vaya según lo esperado y la nota de mi selectividad del año 2008 pueda competir con las notas sobre 14 puntos que ponen ahora). Así acabaré Periodismo mientras empiezo un nuevo grado de algo que me apasiona y que mueve gran parte de mi mundo. Estoy súper ilusionada!

Y después de todo este monólogo que hoy me apetecía soltar, vamos con una receta de frío que me apetecía cocinar para despedir al invierno (aunque de Lisboa se fue hace ya varios meses… aquí ya podemos ir en manga corta!).

Ingredientes para 2 personas

  • 100g de garbanzos
  • 200g de seitán
  • 400g de espinacas
  • 150g de tomate crudo (con su líquido a ser posible)
  • 3 dientes de ajo
  • Caldo de verduras
  • Pimienta
  • Comino
  • 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera
  • Sal y aceite

Elaboración

La noche anterior a la preparación, poner a remojo los garbanzos. Cuando empecemos a cocinar, ponerlos a cocerse siguiendo las instrucciones del paquete.

En una sartén grande, freír los dientes de ajo cortados a láminas con un chorro de aceite y un poco de sal. Ir lavando las espinacas y cortando sus hojas en tiras medianas (puede hacerse con unas tijeras de cocina). Añadirlas a la sartén, remover y esperar a que mengüen manteniendo el fuego a media potencia.

Cortar el seitán en cubos pequeños. Incorporarlo a la sartén y mantener el fuego a medio durante unos 5 minutos más. Incorporar pimienta y comino al gusto.

Añadir el tomate crudo (su líquido todavía no) y remover para que se deshaga y se junte con los demás ingredientes. Echar la 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera. Para que se sofría el tomate, mantenerlo a fuego medio durante unos 5 minutos.

Añadir el líquido del tomate crudo y bajar a fuego lento. Así se irá espesando un caldito muy sabroso.

Escurrir los garbanzos ya cocidos e incorporarlos a la sartén. Remover para que se esparzan. Añadir dos cazos de caldo de verduras y subir a fuego medio. Mantener de 3 a 4 minutos, y listo.

El toque: el caldo del tomate crudo. Impregna todos los alimentos de un saborcillo a tomate para chuparse los dedos.

Corred y preparad esta receta antes de que el calor nos obligue a cambiar al gazpacho! ;)

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15 comentarios to “Potaje de seitán y garbanzos… y algunas reflexiones”

  1. eva 29 de marzo de 2012 a 18:07 #

    pues llevas toda la razón, parece que quieren matarnos de cánceres y demás… lo de los institutos ya es la ostia. pero con la dieta vegana hay que ser muuuy estrictos si no quieres sufrir las consecuencias… aunque supongo que no te descubro nada nuevo. yo llevo ya como 9 años de vegetariana (que no vegana) y desde hace tiempo estoy muriendo de anemia, por no hablar de que tengo la piel hecha una mierda (supongo por falta de algún que otro aminoácido básico) y en fin, que estoy hasta la *** de comer siempre lo mismo y no sé ya qué más inventarme (para eso leo tu web!) en fin, que eso… que al principio te sientes genial pero si no vas con sumo cuidado pasados unos años .. chungo. pues eso, sin más dilación me despido! jeje, besiños :)

    • lacocinaverde 29 de marzo de 2012 a 21:57 #

      hola eva :) estoy de acuerdo en lo de que hay que ser estrictos y llevar un control de lo que comemos. sin embargo, yo creo que ese control en la alimentación debería ser aplicable a todos (veganos, vegetarianos y personas que comen carne y pescado). me hace mucha gracia cuando alguien que come carne me dice que la dieta vegetariana no es sana y que me van a faltar nutrientes, y luego él se alimenta a base de carnes rojas y patatas, sin probar ninguna otra verdura… ¡y la fruta ni en pintura! al final todos podemos caer en las carencias nutricionales y en las enfermedades relacionadas con la alimentación si no tenemos cuidado con lo que comemos.
      desde mi opinión no-profesional, te aconsejo que te hagas análisis para ver si todo está correcto… y que te cuides la anemia ;)
      besos!!

      • eva 30 de marzo de 2012 a 11:44 #

        sisi, eso también es cierto. mucha gente no quiere saber nada de la fruta ni la verdura, doy fe (tengo un amigo que no se toma ni un rico batido porque lleva fruta , ni un triste cereal, ni na de na..). y seguro que mi alimentación es bastante más sana que la de la media española, visto lo visto, pero ya te digo… que tengo las energías absorbidas.. llevo siglos diciendo de ir a hacerme un análisis, para la semana me pido la cita sin falta y que me den pastillas de hierro o lo que sea, pero necesito algo para volver a ser persona vital!!
        bueno, eso, besiños! y por cierto, si haces eso de Nutrición sería genial que nos fueras contando las cosillas que aprendes, y además eso te servirá también para memorizar y tal… :)
        chauuu , te sigo leyendo!

      • lacocinaverde 31 de marzo de 2012 a 8:28 #

        claro que sí! si al final entro en Nutrición, iré publicando cosillas por aquí :)
        espero que te mejores!!! u beso!!

  2. Aluga 29 de marzo de 2012 a 19:22 #

    hola Irene, me encanta tu blog, llegó a mi a través de una persona que es amigo y compañero de trabajo, y amigo de tu padre…. ^_^.
    Yo llevo muchísimos años sin comer carne, y me encuentro muy bien,muchas gracias por tus recetas, así puedo variar un poco mi alimentación. Un saludo

    • lacocinaverde 29 de marzo de 2012 a 21:57 #

      holaaaa! muchas gracias!! espero que las recetas te sirvan de inspiración :) besos!

  3. Alba (Mi vida con un vegano) 29 de marzo de 2012 a 20:12 #

    Lo del instituto me suena, el mio tambien daba pena. Porque en las escuelas no dan una asignatura de alimentacion? Luego se quejan que hay mucha gente obesa. Es una pena que como dices tu le den mucha importancia a las matematicas, y no se preocupen de las personas.
    A mi tambien me pasa eso de conectar mas con mi cuerpo, e intento hacerle caso tanto como puedo :)
    Ademas, espero estar enseñando a comer bien a mis hijas! :)

    • lacocinaverde 29 de marzo de 2012 a 21:59 #

      hola alba! pues sí, yo creo que en las escuelas deberían dar una asignatura de alimentación, o al menos hacer talleres periódicos y fundamentados. lo máximo que nos explican es la pirámide alimentaria y los diferentes tipos de nutrientes, y todo muuuuuuuuuy por encima.
      ánimo en ese proceso tan apasionante que es descubrir las necesidades de tu cuerpo! yo estoy en el camino, y me encanta conocerme cada día mejor :)
      besos!

  4. beginveganbegun 29 de marzo de 2012 a 20:39 #

    Enhorabuena por todas las decisiones de las que hablas en el post; por el vegetarianismo, por venganismo, por la toma de conciencia y la adaptación de una dieta equilibrada, por la de estudiar algo que te encanta y sobre todo (y porque además que es lo que las une todas) por hacer lo que te hace feliz! ;)

    • lacocinaverde 29 de marzo de 2012 a 22:00 #

      gracias!! :D la verdad es que me considero afortunada por todo eso ^^ si al final entro en Nutrición ya será la repera! :D

  5. Claudia 7 de abril de 2012 a 9:59 #

    Completamente de acuerdo! Yo estoy continuamente en proceso de “llevar una vida sana” pero reconozco que me cuesta bastante, suelo tirar por lo fácil, pero cuando llevo algun tiempo (vale, algunos días jajaja) si que me siento geeeenial, a ver si de una vez por todas rompo con las malas costumbres!!! :)

    • lacocinaverde 7 de abril de 2012 a 10:12 #

      claro que sí, se nota muchísimo cuando sigues una dieta equilibrada y sana! y si la acompañas de ejercicio regular, mejor que mejor.
      me gusta tu blog!! te sigo!! gracias por pasarte por mi cocina :)

  6. Nihacc 13 de abril de 2012 a 16:32 #

    ¡Qué bien, Irene! Enhorabuena con tu nuevo proyecto :) Espero que haya suerte y entres sin problema. ¡Un saludo!

    • lacocinaverde 14 de abril de 2012 a 15:12 #

      Gracias!!! pues eso espero!! la nota está en un 8,7 y yo tengo un 8, pero confío en entrar en repesca (ya tengo experiencia en eso, en Periodismo también entré en subasta! jeje). besos!

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