Tag Archives: garbanzos

Ensalada de mayo

14 May

Hola a todos!! Me alegra decir que el calor ha llegado definitivamente!! Ya he sacado mis pantalones cortos y mis camisetas de tirantes… y al igual que la ropa, la comida también cambia en esta época del año. Empiezan a apetecer las ensaladas y las sopas frías… y preparaos, porque tenéis que saber que las ensaladas me apasionan! Tanto pensarlas como hacerlas y comerlas… Hoy os traigo la primera de la temporada, a la que he bautizado ensalada de mayo. Vamos allá!

Ingredientes para 3/4 personas

  • 200g de espaguetti integrales (o de otro tipo de pasta)
  • 200g de garbanzos cocidos
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/3 de coliflor mediana
  • 1 tomate
  • 3 cucharadas de maíz dulce
  • 1/2 limón
  • 1 diente de ajo
  • Albahaca
  • Sal y aceite

Elaboración

Lavar bien todas las verduras. En una batidora / robot de cocina, echar la coliflor. Yo partí cada ramillete en 2 ó 3 trozos. Picarla hasta que quede finita, tipo cuscús. Si no tienes ningún utensilio que pique, ármate de paciencia y ponte a ello cuchillo en mano :p

Poner a cocer la pasta con un poco de sal y aceite. Si los garbanzos no están cocidos, los habremos dejado toda la noche a remojo y los coceremos durante unos 40 minutos.

Picar a cuadritos pequeños los pimientos y el tomate. Picar finamente el diente de ajo. En una fuente, juntar todas las verduras ya troceadas junto con el ajo. Regar la mezcla con el zumo de medio limón. Añadir albahaca (un puñadito), sal y aceite al gusto. Agregar los garbanzos y remover.

Cuando la pasta esté, agregarla a la ensalada. Como yo hice espaguetti, los corté con unas tijeras en trozos pequeños para que fueran más fáciles de comer.

Añadir un poquito más de sal y aceite si queréis ;)

 

Fácil y sencillo! Y fresco, fresco… para ir dándole la bienvenida al verano :D Hasta la próxima!

Curry de garbanzos con cuscús

18 Abr

Buenas tardes!!! Aquí me hallo, preparada para actualizar una vez más!! Aprovecho también para despedirme por unos días, porque mañana me voy a Edimburgo con mi amigo João a ver a María! :D Prometo hacer fotos y colgar algunas de ellas! Y también, cómo no, traer crónicas de los restaurantes vegetarianos que visitemos… que seguro que alguno cae!

La comida de hoy está hecha de recursos neveriles que tenía que gastar antes de irme. A veces tengo la impresión de que cuando tenemos que gastar cosas para que no se pongan malas, mejor fluye la creatividad y mejores recetas nos salen. Al menos, a mí me pasa :p

Ahí vamos con este curry de garbanzos con cuscús :)

Ingredientes para 2 personas

  • 140g de garbanzos
  • 200g de calabaza
  • 150g de calabacín
  • 1 cebolla pequeña
  • 200ml de nata vegetal
  • 2 cucharaditas de pasta de curry rojo
  • 1/2 taza de cuscús
  • 1 taza de agua
  • Curry en polvo
  • Cúrcuma
  • Aceite y sal

Elaboración

Cocer los garbanzos siguiendo las instrucciones del paquete.

Cocinar la calabaza al vapor en cubos pequeños. Partir finamente la cebolla y sofreírla a fuego lento en una sartén con un poco de aceite y sal. Cortar el calabacín en semicírculos y añadirlo a la sartén. Cuando la calabaza esté cocinada, echarla también a la sartén. Subir un poco el fuego e incorporar el curry en polvo y la cúrcuma. Remover y volver a bajar el fuego.

Cocer el cuscús. Para ello, llevar a ebullición en una pequeña cacerola la medida de agua de una taza con un poco de aceite y sal y, entonces, echar el cuscús y bajar el fuego al mínimo, removiendo hasta que se chupe toda el agua. Reservar.

Escurrir los garbanzos cocidos y añadirlos a las verduras. Echar la nata vegetal con las 2 cucharaditas de pasta de curry rojo y subir a fuego medio sin parar de remover hasta que la nata se torne más pastosa. Servir junto con el cuscús.

Yo he acompañado este plato con un papad, que es una torta típica de la cocina hindú. Yo la compré en una tienda de productos hindúes, y las había de muchas variedades; ésta concretamente tenía sabor a la mezcla de especias garam masala.

Como veis, un plato completo con proteínas (los garbanzos) e hidratos de carbono (cuscús y verduras), además de con grasas vegetales (la nata vegetal).

Nos vemos el domingo! :)

Potaje de seitán y garbanzos… y algunas reflexiones

29 Mar

Como cuento en esta sección del blog, adopté una dieta vegetariana porque fui descubriendo poco a poco lo que hay detrás de la industria de la carne. Las razones que me llevaron a hacerme vegetariana y más tarde vegana fueron, pues, éticas y motivadas por el rechazo al maltrato a cualquier animal. El aceptar que todos los animales tenemos el derecho a vivir nuestra propia vida sin que nadie nos la arrebate sigue siendo hoy uno de los pilares de mi modo de vida vegano.

Desde que me hice vegana hace poco más de dos meses, he añadido otro motivo muy importante por el que quiero seguir una dieta vegana. Esa razón es la salud. Me he ido informando sobre las repercusiones que el consumo de productos de origen animal tiene en nuestro organismo (en la sección Documentación podéis encontrar links sobre esos temas). Sigo blogs sobre nutrición (veganos y no veganos), leo todo lo que puedo sobre temas de alimentación… y, sobre todo, estoy aprendiendo a escuchar a mi cuerpo.

Es increíble lo poco educados que estamos para escuchar lo que nuestro cuerpo nos dice, para entender sus necesidades. En las escuelas nadie nos enseñó los fundamentos de una dieta equilibrada o el origen de los alimentos que consumimos. La cafetería de mi instituto, de hecho, era el lugar más anti-alimentación que os podáis imaginar: los bocadillos estrella eran los de bacon, lomo y patatas fritas; el mostrador rebosaba donuts y bollería industrial; había un estante con los más variados gusanitos y chucherías… Para mí un buen centro educativo es el que educa en todos los sentidos, no sólo el que enseña matemáticas y lengua: en sus cafeterías y comedores también se puede promover una “cultura de lo sano”.

Por suerte, crecí en una familia en la que la bollería industrial nunca entraba en el carro de la compra y en la que la coca-cola era sólo cosa del aperitivo del domingo. El haber tenido siempre una dieta equilibrada y sana me ha ayudado a reconocer cuándo unos hábitos alimentarios son adecuados y cuándo no. Siempre me he sorprendido al conocer familias que al comer beben refrescos con gas en vez de agua y que sustituyen la fruta del postre por unas natillas industriales. Cuando era pequeña observaba todo esto con cierta envidia, porque en mi casa no se podía hacer; sin embargo, ahora que soy adulta veo como algo positivo la educación alimentaria que me han dado y la agradezco.

Normalmente las personas ingerimos los alimentos sin agradecer el que tengamos acceso a ellos, sin pensar en sus propiedades nutricionales y sin observar qué efectos causan en nuestro organismo durante la digestión y tras ella. Ahora soy mucho más consciente de cómo afecta cada alimento a mi cuerpo, consumo frutas, verduras y legumbres de la forma más variada posible e incluyo ingredientes nuevos siempre que puedo. Ahora sé lo que es un desayuno sano y completo y soy consciente de que ayuda a mi cuerpo a estar mejor durante el día; también reconozco cuándo mi estómago me pide una cena frugal o una pieza de fruta entre horas, y se lo concedo. Ya no sigo una dieta sana sólo porque lo recomienden los médicos, sino porque mi cuerpo me lo pide: ésa es la gran diferencia. Como me dijo una amiga mía, la vida sana vicia. Tiene toda la razón: si empiezas a atender a las señales que te envía tu cuerpo, comenzarás naturalmente a alimentarte de forma más sana y equilibrada. Si sales a hacer ejercicio con el objetivo de mantenerte sano y ágil (y no con la meta principal de perder peso o sentirte mejor con un físico que rechazas), verás como pronto el ejercicio deja de convertirse en una obligación para ser algo que necesitas hacer porque tu cuerpo rebosa de energía que tienes que soltar por alguna parte.

Al hacerme vegetariana y, sobre todo, al hacerme vegana, me vi “obligada” a buscar artículos, foros y blogs en los que me explicaran cómo llevar una dieta equilibrada basada totalmente en vegetales. Ese acercamiento a la ciencia de la nutrición me ha hecho descubrir un mundo absolutamente nuevo y apasionante, tanto que el año que viene voy a matricularme en la carrera de Nutrición y Dietética (siempre que todo vaya según lo esperado y la nota de mi selectividad del año 2008 pueda competir con las notas sobre 14 puntos que ponen ahora). Así acabaré Periodismo mientras empiezo un nuevo grado de algo que me apasiona y que mueve gran parte de mi mundo. Estoy súper ilusionada!

Y después de todo este monólogo que hoy me apetecía soltar, vamos con una receta de frío que me apetecía cocinar para despedir al invierno (aunque de Lisboa se fue hace ya varios meses… aquí ya podemos ir en manga corta!).

Ingredientes para 2 personas

  • 100g de garbanzos
  • 200g de seitán
  • 400g de espinacas
  • 150g de tomate crudo (con su líquido a ser posible)
  • 3 dientes de ajo
  • Caldo de verduras
  • Pimienta
  • Comino
  • 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera
  • Sal y aceite

Elaboración

La noche anterior a la preparación, poner a remojo los garbanzos. Cuando empecemos a cocinar, ponerlos a cocerse siguiendo las instrucciones del paquete.

En una sartén grande, freír los dientes de ajo cortados a láminas con un chorro de aceite y un poco de sal. Ir lavando las espinacas y cortando sus hojas en tiras medianas (puede hacerse con unas tijeras de cocina). Añadirlas a la sartén, remover y esperar a que mengüen manteniendo el fuego a media potencia.

Cortar el seitán en cubos pequeños. Incorporarlo a la sartén y mantener el fuego a medio durante unos 5 minutos más. Incorporar pimienta y comino al gusto.

Añadir el tomate crudo (su líquido todavía no) y remover para que se deshaga y se junte con los demás ingredientes. Echar la 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera. Para que se sofría el tomate, mantenerlo a fuego medio durante unos 5 minutos.

Añadir el líquido del tomate crudo y bajar a fuego lento. Así se irá espesando un caldito muy sabroso.

Escurrir los garbanzos ya cocidos e incorporarlos a la sartén. Remover para que se esparzan. Añadir dos cazos de caldo de verduras y subir a fuego medio. Mantener de 3 a 4 minutos, y listo.

El toque: el caldo del tomate crudo. Impregna todos los alimentos de un saborcillo a tomate para chuparse los dedos.

Corred y preparad esta receta antes de que el calor nos obligue a cambiar al gazpacho! ;)

Garbanzos con seitán

5 Feb

Hola después de varios días!!! Reconozco que no he actualizado porque no he cocinado nada: he estado viviendo de sobras durante unos días, pero ahora parece que ya todo vuelve a la normalidad. Mañana empiezo las clases de nuevo y comienza una etapa de visitas (mañana llega Jordi, desde Bolonia, y a la semana siguiente mi madre y mis abuelos; el día 29 Núria y, entre medio, caerá por aquí algún que otro couchsurfer…

El plato de hoy son unos garbanzos con seitán. Al principio de hacerme vegetariana no me gustaba nada el seitán, hasta que aprendí a cocinarlo bien… y ahora me encanta!

Ingredientes para 3 personas

  • 300g de seitán
  • 160g de garbanzos
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 zanahoria
  • 1/2 patata
  • 1/2 cebolla
  • 4-5 champiñones
  • Salsa de soja
  • Aceite y sal

Elaboración

Dejamos el remojo los garbanzos la noche anterior. Cuando empecemos con la receta los ponemos a cocer durante unos 45 minutos (o según las indicaciones del paquete).

Cortar la patata en láminas finas y freír en una sartén con un poco de aceite y sal a fuego medio-bajo. Mientras, cortar la cebolla fina, la zanahoria en rodajas, los champiñones a láminas y el pimiento a tiras e ir incorporando a la sartén. Añadir más aceite si es necesario.

Cortar el seitán a cubos y añadir a la mezcla. Remover y cocinar unos 5 minutos más a fuego medio.

Escurrir los garbanzos y echarlos a la sartén. Añadir salsa de soja al gusto (yo le echo hasta que todos los ingredientes adquieren se oscurecen) y mantener un par de minutos a fuego medio.

 

Proteínas pa’l body! Hasta mañana!

 

 

Ensalada de garbanzos con pimientos del piquillo

21 Ene

Hoy toca picnic! Nos vamos a Sintra, un pueblo cerca de Lisboa, a ver palacios y castillos. Así que he preparado esta ensalada de garbanzos con pimientos del piquillo para comer allí.

Ingredientes para 3 personas

  •  150 gramos de garbanzos
  • 1 patata mediana
  • 100 gramos de pimientos del piquillo a tiras
  • 1 diente de ajo
  • Zumo de 1/2 limón
  • Sal y aceite
  • Comino
  • Gengibre
  • Perejil

Elaboración

La noche anterior dejar los garbanzos a remojo.

Cocer los garbanzos. Echar sal al final de la cocción. Escurrir.

Mientras, cocer la patata. Cuando esté, cortar a cubos y añadir a los garbanzos.

Cortar el diente de ajo a trozos pequeños y añadir. Incorporar también los pimientos del piquillo (puede utilizarse su aceite también).

Incorporar el zumo de limón, el comino, el gengibre y el perejil al gusto.

Pues ya veis, muy fácil! Viva las legumbres! :D

Os dejo una canción preciosa, versión de “Paradise” de Coldplay, que descubrí hace unos días y que me llena de energía positiva ^^

Feliz domingo!