Tag Archives: seitán

Pastel de sémola con cobertura de crema de verduras

9 May

Hola gente!! El verano ha llegado a Lisboa, y una gran subida en los grados nos ha sorprendido hoy! Qué bien se estaría en la playita o dando vueltas por la ciudad… pero la obligación es la obligación, y de momento toca estudiar y hacer trabajos! Y en casa tampoco se está tan mal! ;D

La receta de hoy es un pastel de sémola con cobertura de crema de verduras que me saqué de la manga el otro día… Ya que mis días en Lisboa están llegando a su fin (me queda mes y medio, snif snif) tengo que ir gastando ingredientes que tengo por los armarios, y de esos intentos desesperados por que nada sobre o caduque me salen cosillas como ésta, que no están nada mal (os advierto que éste es uno de esos platos que saben más ricos recalentados dos días después de haberlo cocinado… jeje).

Ingredientes para 3/4 personas

  • 100g de calabaza
  • 1/3 calabacín
  • 1/2 pimiento rojo
  • 150g de seitán
  • 1 taza de sémola fina
  • 1/2 cucharadita de tahini
  • 1 cucharada de margarina vegana no hidrogenada
  • Nuez moscada
  • Pimienta
  • Sal y aceite
  • Semillas de sésamo para decorar

Elaboración

Primero haremos la crema de verduras. Para ello es necesario lavar bien la calabaza, el calabacín y el pimiento (estos dos con la piel). Cortar la calabaza y el calabacín a cubos medianos. En un bol hondo y ancho introducir las verduras de modo que queden lo más esparcidas posible. Cubrir el bol con papel film e introducir en el microondas durante 12-15 minutos, vigilando que no se quemen.

Cuando estén blanditas, sacarlas y esperar a que se enfríen un poco. Seguidamente meterlas en una batidora de vaso / robot de cocina junto con un poco de nuez moscada, sal y la cucharadita de tahini, y batir hasta que la mezcla quede homogénea y cremosa. El agua que han despedido las verduras en el microondas será suficiente para que se bata bien, no hace falta añadir más. Reservar la crema.

Picar el seitán en la batidora hasta que quede a trozos muy pequeñitos. Añadirle pimienta y sal. Rehogarlo la sartén con un poco de aceite durante unos 5 minutos a fuego medio y reservar.

Precalentar el horno (yo lo mantuve al máximo durante todo el rato, pero como siempre digo depende del tipo de horno… hay que pillarles el tranquillo). En un cazo poner a calentar 2 tazas de agua con un poco de aceite y sal. Cuando hierva, apagar el fuego y echar la sémola. Al ser tan finita se hará en seguida, sin necesidad de mantenerla al fuego. Veréis que se queda como pastosa, tipo puré de patata. Añadir la cucharada de margarina vegana y remover hasta que se mezcle bien con la sémola.

En un cacharro de pyrex para horno, extender la sémola formando la capa base.

Primera capa de pastel (sémola)

Seguidamente, esparciremos el seitán por encima de la sémola, tal que así:

La última capa es la crema de verduras, que deberá cubrir bien el seitán.

Lo introducimos al horno durante unos 20 minutos (vigilad de vez en cuando para aseguraros de que la temperatura es la correcta)… y a disfrutar! :)

Podéis poner algunas semillitas de sésamo por encima para decorar.

Si la capa de sémola os parece demasiado grande, podéis hacer la mitad de la pasta. A mí me gustó así, pero quizá con un poco menos habría sido mejor ;)

Hasta pronto!

Seitán rosa

6 May

Feliz domingooooooooo! Antes de irme a correr os dejo esta deliciosa y fácil  receta de seitán rosa que seguro que os encanta.

Ingredientes para 2 personas

  • 200g de seitán
  • 1 remolacha cocida
  • 1 cebolla
  • 1/2 taza de arándanos rojos desecados
  • 1 chorrito de vino (yo utilicé blanco)
  • Sal y aceite

Elaboración

Picar la cebolla en juliana. En una olla, calentar aceite y sofreír la cebolla con un poco de sal. Ir partiendo a cubos la remolacha y el seitán. Cuando la cebolla esté doradita, añadir el seitán y el chorrito de vino. Cuando el alcohol se haya evaporado, agregar la remolacha. Remover bien a fuego lento durante 3 ó 4 minutos, añadir los arándanos, mantener en el fuego un par de minutos más y retirar. Servir caliente.

 

¿A que es fácil? :D

Hasta mañana!

Canelones rellenos de seitán y setas

4 Abr

Buenos días!! Hoy os traigo unos deliciosos canelones rellenos de seitán y setas. Los hice el otro día y a mi familia les encantaron. Son muy sencillos de hacer, y sorprenden. Animaos a hacerlos! ;)

Ingredientes para 3 personas

  • 9 placas de canelones
  • 300g de seitán
  • 100g de setas
  • 100g de champiñones
  • 12 tomates cherry
  • 2 cucharadas de tomate frito
  • Bechamel de soja (receta aquí)
  • Levadura de cerveza
  • Semillas de girasol fritas y saladas
  • Pimienta negra
  • Orégano
  • Albahaca
  • Aceite y sal

Elaboración

Lavamos las setas y los champiñones. En una picadora (yo utilicé la Thermomix de mi madre), introducimos el seitán cortado en cubos medianos y las setas y los champiñones laminados (para que se piquen mejor). Lo picamos todo hasta que se quede una mezcla con la consistencia de un paté, más o menos.

En una sartén con un chorro de aceite echamos la mezcla de seitán y setas. La cocinamos a fuego medio-alto durante 10 minutos. Mientras, vamos lavando y partiendo a mitades los tomates cherry. Cuando se cumplan los 10 minutos, los añadimos a la sartén, removemos y subimos un poco el fuego. Incorporamos también las dos cucharadas de tomate frito. Añadimos el orégano, la pimienta y la albahaca al gusto. Cuando los tomates se hayan reblandecido, bajamos el fuego para mantener la mezcla caliente.

Cocemos las placas de canelones siguiendo las instrucciones del paquete. Hacemos la bechamel de soja (la receta que he adjuntado se hace con bechamel de avena. Hay dos opciones: una, cocinar la bechamel con leche de avena; dos, con las mismas cantidades e igual proceso, sustituir la leche de avena por leche de soja NO ENDULZADA).

En un paño limpio, disponer las placas de canelones ya cocidas e ir rellenándolas con la mezcla de seitán, setas y tomate. En cuencos individuales (como el de la foto) o en una bandeja grande apta para horno, ir colocando los canelones ya rellenados. Añadir la bechamel por encima hasta cubrir los canelones. Espolvorear levadura de cerveza por la superficie, así como unas pocas semillas de girasol. Gratinar en el horno durante 6-7 minutos y servir.

Sencillamente buenísimos :) Los 100g de setas y 100g de champiñones pueden sustituirse por cualquier clase de hongo. En cuanto a la bechamel, es conveniente que sea bastante líquida, para lo que tendremos que añadir más leche de soja si vemos que la mezcla adopta una consistencia más sólida.

Por cierto, me gustaría anunciar aquí que en la Cafetería L’Espresso de Valencia el lunes 9 de abril haremos una merienda vegana. Desde hace poco más de un mes, allí están ofreciéndose desayunos y meriendas veganos con bollería casera, leches vegetales, cereales y galletas veganos, etc. El lunes que viene habrá, durante la tarde, degustación gratuita de bollería vegana y precios especiales para otros productos veganos o que incluyan leche vegetal.

Capuccino con leche vegetal, magdalenas veganas, bizcocho de algarroba y galletas de manzana y algarroba. Todo vegano! :)

Capuccino con leche vegetal, magdalenas veganas, bizcocho de algarroba y galletas de manzana y algarroba. Todo vegano! :)

Podéis enteraros de las novedades de L’Espresso en su página de Facebook. El local se encuentra en la C/ Paz nº40 de Valencia. Si sois de Valencia o de cerca o ese día estáis por allí, no dudéis en ir y traer a vuestros amigos. Seguro que os encanta! ;)

Hasta mañana!!

Potaje de seitán y garbanzos… y algunas reflexiones

29 Mar

Como cuento en esta sección del blog, adopté una dieta vegetariana porque fui descubriendo poco a poco lo que hay detrás de la industria de la carne. Las razones que me llevaron a hacerme vegetariana y más tarde vegana fueron, pues, éticas y motivadas por el rechazo al maltrato a cualquier animal. El aceptar que todos los animales tenemos el derecho a vivir nuestra propia vida sin que nadie nos la arrebate sigue siendo hoy uno de los pilares de mi modo de vida vegano.

Desde que me hice vegana hace poco más de dos meses, he añadido otro motivo muy importante por el que quiero seguir una dieta vegana. Esa razón es la salud. Me he ido informando sobre las repercusiones que el consumo de productos de origen animal tiene en nuestro organismo (en la sección Documentación podéis encontrar links sobre esos temas). Sigo blogs sobre nutrición (veganos y no veganos), leo todo lo que puedo sobre temas de alimentación… y, sobre todo, estoy aprendiendo a escuchar a mi cuerpo.

Es increíble lo poco educados que estamos para escuchar lo que nuestro cuerpo nos dice, para entender sus necesidades. En las escuelas nadie nos enseñó los fundamentos de una dieta equilibrada o el origen de los alimentos que consumimos. La cafetería de mi instituto, de hecho, era el lugar más anti-alimentación que os podáis imaginar: los bocadillos estrella eran los de bacon, lomo y patatas fritas; el mostrador rebosaba donuts y bollería industrial; había un estante con los más variados gusanitos y chucherías… Para mí un buen centro educativo es el que educa en todos los sentidos, no sólo el que enseña matemáticas y lengua: en sus cafeterías y comedores también se puede promover una “cultura de lo sano”.

Por suerte, crecí en una familia en la que la bollería industrial nunca entraba en el carro de la compra y en la que la coca-cola era sólo cosa del aperitivo del domingo. El haber tenido siempre una dieta equilibrada y sana me ha ayudado a reconocer cuándo unos hábitos alimentarios son adecuados y cuándo no. Siempre me he sorprendido al conocer familias que al comer beben refrescos con gas en vez de agua y que sustituyen la fruta del postre por unas natillas industriales. Cuando era pequeña observaba todo esto con cierta envidia, porque en mi casa no se podía hacer; sin embargo, ahora que soy adulta veo como algo positivo la educación alimentaria que me han dado y la agradezco.

Normalmente las personas ingerimos los alimentos sin agradecer el que tengamos acceso a ellos, sin pensar en sus propiedades nutricionales y sin observar qué efectos causan en nuestro organismo durante la digestión y tras ella. Ahora soy mucho más consciente de cómo afecta cada alimento a mi cuerpo, consumo frutas, verduras y legumbres de la forma más variada posible e incluyo ingredientes nuevos siempre que puedo. Ahora sé lo que es un desayuno sano y completo y soy consciente de que ayuda a mi cuerpo a estar mejor durante el día; también reconozco cuándo mi estómago me pide una cena frugal o una pieza de fruta entre horas, y se lo concedo. Ya no sigo una dieta sana sólo porque lo recomienden los médicos, sino porque mi cuerpo me lo pide: ésa es la gran diferencia. Como me dijo una amiga mía, la vida sana vicia. Tiene toda la razón: si empiezas a atender a las señales que te envía tu cuerpo, comenzarás naturalmente a alimentarte de forma más sana y equilibrada. Si sales a hacer ejercicio con el objetivo de mantenerte sano y ágil (y no con la meta principal de perder peso o sentirte mejor con un físico que rechazas), verás como pronto el ejercicio deja de convertirse en una obligación para ser algo que necesitas hacer porque tu cuerpo rebosa de energía que tienes que soltar por alguna parte.

Al hacerme vegetariana y, sobre todo, al hacerme vegana, me vi “obligada” a buscar artículos, foros y blogs en los que me explicaran cómo llevar una dieta equilibrada basada totalmente en vegetales. Ese acercamiento a la ciencia de la nutrición me ha hecho descubrir un mundo absolutamente nuevo y apasionante, tanto que el año que viene voy a matricularme en la carrera de Nutrición y Dietética (siempre que todo vaya según lo esperado y la nota de mi selectividad del año 2008 pueda competir con las notas sobre 14 puntos que ponen ahora). Así acabaré Periodismo mientras empiezo un nuevo grado de algo que me apasiona y que mueve gran parte de mi mundo. Estoy súper ilusionada!

Y después de todo este monólogo que hoy me apetecía soltar, vamos con una receta de frío que me apetecía cocinar para despedir al invierno (aunque de Lisboa se fue hace ya varios meses… aquí ya podemos ir en manga corta!).

Ingredientes para 2 personas

  • 100g de garbanzos
  • 200g de seitán
  • 400g de espinacas
  • 150g de tomate crudo (con su líquido a ser posible)
  • 3 dientes de ajo
  • Caldo de verduras
  • Pimienta
  • Comino
  • 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera
  • Sal y aceite

Elaboración

La noche anterior a la preparación, poner a remojo los garbanzos. Cuando empecemos a cocinar, ponerlos a cocerse siguiendo las instrucciones del paquete.

En una sartén grande, freír los dientes de ajo cortados a láminas con un chorro de aceite y un poco de sal. Ir lavando las espinacas y cortando sus hojas en tiras medianas (puede hacerse con unas tijeras de cocina). Añadirlas a la sartén, remover y esperar a que mengüen manteniendo el fuego a media potencia.

Cortar el seitán en cubos pequeños. Incorporarlo a la sartén y mantener el fuego a medio durante unos 5 minutos más. Incorporar pimienta y comino al gusto.

Añadir el tomate crudo (su líquido todavía no) y remover para que se deshaga y se junte con los demás ingredientes. Echar la 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera. Para que se sofría el tomate, mantenerlo a fuego medio durante unos 5 minutos.

Añadir el líquido del tomate crudo y bajar a fuego lento. Así se irá espesando un caldito muy sabroso.

Escurrir los garbanzos ya cocidos e incorporarlos a la sartén. Remover para que se esparzan. Añadir dos cazos de caldo de verduras y subir a fuego medio. Mantener de 3 a 4 minutos, y listo.

El toque: el caldo del tomate crudo. Impregna todos los alimentos de un saborcillo a tomate para chuparse los dedos.

Corred y preparad esta receta antes de que el calor nos obligue a cambiar al gazpacho! ;)

Hamburguesas rápidas de seitán

7 Mar

Buenos días! Qué tal? Yo un poco resfriada, la verdad. Llevo unos días que no levanto cabeza! Me duele todo, y cuando creo que estoy mejor y empiezo a hacer lo que haría una persona normal en su vida diaria… recaigo! Además yo nunca me pongo mala, así que estas sensaciones son nuevas para mí… jejeje. Pero bueno, espero que esto se pase rápido porque mañana me espera un avión que me llevará a Lyon, donde están de Erasmus mis amigas Sumaya y Mar. La verdad es que tengo ganas de cambiara de aires por unos días! Y a ver si así practico mi francés…

Hoy traigo una receta que inventamos el otro día y que quedó riquísima. Son hamburguesas rápidas de seitán. Lo de rápidas es totalmente cierto: desde que empezamos a prepararlas hasta que nos sentamos a la mesa no pasaron ni 20 minutos. Aquí os explico cómo!

Ingredientes para 4 hamburguesas

  • 200g de seitán
  • 7 cucharadas de copos de avena
  • 4 ramilletes de brócoli
  • 1 zanahoria rallada
  • 1 cebolla pequeña
  • Pan rallado
  • Pimienta
  • Cayena
  • Comino
  • Nuez moscada
  • Un chorrito de salsa de soja
  • Aceite y sal

Elaboración

Sumergir los copos de avena en agua caliente y esperar a que se “abran” (unos 10 minutos). Escurrirlos hasta que salga agua.

En una picadora triturar el seitán muy fino, hasta que coja el tamaño aproximado de la soja texturizada fina.

Rallar la zanahoria y cortar el brócoli en trozos muy finos. Picar la cebolla.

En un bol, mezclar bien con una cuchara el seitán con la verdura y los copos de avena. Incorporar el chorrito de salsa de soja y las especias en cantidades al gusto (cuidado con la cayena!). Ir añadiendo pan rallado hasta que la masa coja una consistencia firme y no se pegue a las manos. Salar.

Llega el momento de dar forma a las hamburguesas. Es fácil: sólo hay que coger bolas de masa y aplastarlas en un plato hasta que adquieran la forma y el grosor deseados.

En una sartén, echar un chorrito de aceite e ir pasando las hamburguesas por los dos lados. Yo las hice a la plancha, pero se pueden freír o incluso hacer al horno. Depende del gusto de cada uno :)

Las especias pueden ser las que queráis, las que yo he puesto son sólo una sugerencia. Estas hamburguesas también admiten, claro, cualquier tipo de verdura, aunque os lo advierto: el toque del brócoli es incomparable… ;)

Y si os salen más hamburguesas de las que os vais a comer en el momento, sabed que pueden congelarse.

Espero que os gusten :) Hasta la próxima!

Tosta de seitán con salteado de verduras

29 Feb

Hola!! El seitán, ese gran desconocido que nunca sabemos con qué combinar…. jajaja. Queridos amigos, he encontrado la receta definitiva de seitán!! Siempre lo había usado en guisos, y hoy me he atrevido a ir un paso más allá: lo he empanado! Pero no con pan, sino con sémola de trigo… y estaba delicioso. Vamos allá con la receta:

Ingredientes para dos personas

  • 200g de seitán
  • 4 rebanadas de pan
  • Queso vegano para untar (yo usé Tofutti)
  • Salsa de soja
  • Sémola de trigo fina
  • 1/2 pimiento rojo
  • 2 champiñones grandes
  • 1 cebolla pequeña
  • 1/3 de un puerro
  • Semillas de lino
  • Una pizca de cayena
  • Pimienta
  • Tomillo
  • Sal y aceite

Elaboración

Para las verduras, trocearlas todas finitas (el pimiento a tiras) y sofreírlas en una olla (primero la cebolla y el puerro, luego añadiendo los champiñones y el pimiento). Condimentar con la pimienta, la cayena y el tomillo. Reservar.

Para el seitán: cortarlo a filetes finos. En un plato hondo echar salsa de soja y bañar los filetes en ella. En otro plato poner la sémola de trigo bien esparcida. Rebozar los filetes de seitán en ella hasta que se queden bien cubiertos de sémola por los dos lados.

Calentar aceite en un cazo pequeño (echar la cantidad necesaria para cubrir los filetes de seitán, uno a uno). Freír los filetes uno por uno dándoles la vuelta a mitad del proceso. Quitarles el aceite sobrante dejándolos sobre un plato cubierto con papel de cocina absorbente.

En cada rebanada de pan, untar una capa de queso vegano. Colocar los filetes encima y acompañar el plato con la mezcla de verduras. Decorar con semillas de lino.

Un gran descubrimiento… cada vez me gusta más el seitán! mmmm!!!

Y hoy desde Alcoi (Alicante) me ha llegado esta sorpresa… torró d’ametlla casero de Mª Ángeles Jordà. Muito obrigada! Está buenísimo… sólo digo que ya falta casi la mitad de la caja! :)

Hasta mañana!

Garbanzos con seitán

5 Feb

Hola después de varios días!!! Reconozco que no he actualizado porque no he cocinado nada: he estado viviendo de sobras durante unos días, pero ahora parece que ya todo vuelve a la normalidad. Mañana empiezo las clases de nuevo y comienza una etapa de visitas (mañana llega Jordi, desde Bolonia, y a la semana siguiente mi madre y mis abuelos; el día 29 Núria y, entre medio, caerá por aquí algún que otro couchsurfer…

El plato de hoy son unos garbanzos con seitán. Al principio de hacerme vegetariana no me gustaba nada el seitán, hasta que aprendí a cocinarlo bien… y ahora me encanta!

Ingredientes para 3 personas

  • 300g de seitán
  • 160g de garbanzos
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 zanahoria
  • 1/2 patata
  • 1/2 cebolla
  • 4-5 champiñones
  • Salsa de soja
  • Aceite y sal

Elaboración

Dejamos el remojo los garbanzos la noche anterior. Cuando empecemos con la receta los ponemos a cocer durante unos 45 minutos (o según las indicaciones del paquete).

Cortar la patata en láminas finas y freír en una sartén con un poco de aceite y sal a fuego medio-bajo. Mientras, cortar la cebolla fina, la zanahoria en rodajas, los champiñones a láminas y el pimiento a tiras e ir incorporando a la sartén. Añadir más aceite si es necesario.

Cortar el seitán a cubos y añadir a la mezcla. Remover y cocinar unos 5 minutos más a fuego medio.

Escurrir los garbanzos y echarlos a la sartén. Añadir salsa de soja al gusto (yo le echo hasta que todos los ingredientes adquieren se oscurecen) y mantener un par de minutos a fuego medio.

 

Proteínas pa’l body! Hasta mañana!